A veces el esperpento de medio pelo pasa de puntillas porque se encoge ante obras mayúsculas como el patético espectáculo de la corrupción. El sainete no puede con la gran ópera.
Me quedo con esta noticia publicada en La Vanguardia.
Quizás es que soy un tiquismiquis y que hay que ser comprensivo con estas situaciones.
Pero a mi me parece el colmo de la desvergüenza y la caradura.
Titular: Agentes de los Mossos multan menos en algunas comarcas catalanas para protestar por sus condiciones de trabajo
Entradilla: La huelga encubierta de la unidad de tráfico comenzó la semana pasada y los agentes reclaman así más personal y medios,
Una declaración: El sindicato CC.OO. ha declarado en los micrófonos de la emisora por medio de Toni Castejón, que apoya la protesta encubierta y explica que “no se multan hechos que no sean graves o flagrantes, como alcoholemias graves o saltarse un stop, pero los temas más habituales como el cinturón no se multa”. Según Castejón, “cosas que no son importantes, no se sancionan. Quizá se para a los infractores y se les avisa pero no se les sanciona”.
De verdad, no lo entiendo.
Esto suena a choteo, a reírse en la cara de los contribuyentes / votantes / ciudadanos / lo que sea. Si lo pusiera en prosa diría que “pobrecitos polis… tienen unas condiciones tan malas en su trabajo -que se supone debe ser el trabajo de mayor calidad junto a los médicos- que hasta que no se arregle lo suyo, algunas cosas las harán a medias… Bueno a medias no, simplemente las harán mal”
Y encima un portavoz de un sindicato justificando que la Policia no aplique la Ley. O sea que justifica que en este país la ley se aplique según sea el humor del sueldo de la policia.
Y a mi que este portavoz me parece un irresponsable de tomo y lomo.
Si dentro de unas semanas sus condiciones laborales se han arreglado y yo no llevo el cinturón ¿con que autoridad y legitimidad me van a multar? Porqué ¿ya son felices por sus nuevas condiciones laborales?
Veamos lo que podría ocurrir…
- Señor… no llevaba el cinturón. Este es motivo de multa.
- Ah! sí! Es verdad… tienes razón. Es que como no multabais porque estabais de huelga.. pues eso…
- Mmmm… a ver documentación.
- Caramba que diligencia tenemos ahora… eso significa que tus condiciones laborales ya son mejores… eh pilluelo. Preséntame al tipo de tu sindicato. Es un hacha!
Apuestas:
a) me cae la del pulpo y con cara de pocos amigos me amenaza con que no siga esa línea
b) pasa de mi olímpicamente y me casca la multa “porque a ti no tengo que darte explicaciones”
c) medita, se da cuenta que han hecho mal su trabajo, me pide disculpas como contribuyente, me casca la multa porque me la merezco y nos damos los buenos días.
Yo creo que la c).
Acabo de leer el post que Kurioso ha publicado sobre el caso de Elena Desserich.
Absolutamente conmovido. Conmocionado.
Elena murió con 6 años víctima de un cancer cerebral terminal.
Elena sabía que se moría.
Y por eso, durante los últimos 135 días de su vida se dedicó a esconder notas dirigidas a su familia por toda la casa. En lugares comunes, en lugares insospechados. Así, muchos días después de su muerte, sus padres y su hermana, al sacar de forma fortuita una vajilla que hacía tiempo nadie utilizaba, encontrarían una nota de Elena. Escondida entre los platos.
De este modo, su familia seguiría dialogando con Elena… y leeran en esas notas lo mucho que los amaba.
Creo sinceramente que lo mejor es que leáis entero en el post de Kurioso, más que nada porque no puedo atribuirme falsos descubrimientos: no sabía nada de la pequeña Elena. Y qué caramba Kurioso lo cuenta a las mil maravillas.
Y el título no puede ser más acertado: “Post-it desde el cielo”.
La historia es sencillamente conmovedora. Una conmoción positiva. De las que te hace ver que la vida, siendo un valle de lágrimas con finales terribles, de tanto en tanto nos aporta ese punto de dulzura que nos permite transitar los momentos más amargos con una visión mucho más profunda y rica que los agoreros de la muerte quieren vendernos.
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