Los partidos y medios de comunicación tradicionales -los que el Team denomina «casta»- andan revolucionados. Saben que el vuelco es inevitable, y lejos de corregir su trayectoria ante el trompazo seguro, han decido poner su interés en hablar de lo fea y lo peligrosa que es la pared contra la que se van estrellar: un cúmulo de errores de estrategia, táctica y gestión de los medios.

Estos son los catorce motivos y el pleno al 15 de porque no va a funcionar su pinza contra-podemos. En otras palabras, porque va a ganar.

  1. Porque Podemos fue el primer en elegir el emplazamiento donde librar este larguísimo duelo electoral. Su escenario huele a épica, historia y autencidad: la calle. Ese espacio no es innovador, pero sí muy emocional en tiempos de crisis.
  2. Porque los partidos tradicionales han comprendido muy tarde -si es que realmente lo han hecho- que los auténticos problemas de este país los están soportando las personas: entidades reales -desde una óptica sociólogica- con capacidad de voto y que son base en la aportación fiscal. Casi nada.
  3. Porque Podemos ha conseguido poner bajo sospecha la actividad que se produce en el Congreso de los Diputados haciendo creer al electorado que los diputados sólo están ahí para beber gintonics baratos, trapichear prebendas, viajar a cuerpo de rey y forrarse a base de dietas injustificables.
  4. Porque los partidos tradicionales no pueden pelear en un ring vacío, sin rival: al no estar Podemos en el parlamento, éstos no tienen opción a debatir con/contra ellos.
  5. Porque han cambiado las tornas en el ring: , PSOE e IU aparecen como oposición a Podemos.
  6. Porque los otros partidos de izquierda, lejos de pelear contra el enemigo real (la derecha), pierden el tiempo obsesionados con Podemos.
  7. Porque el gran partido de la izquierda es tan o más corrupto que el partido de la derecha. Y el electorado, como bien sabemos, se cobra las traiciones si tiene la opción de cambiar de menú.
  8. Porque este es el país del «anda, mira que tú». Por eso, cuando los partidos y medios oficialistas acusan a Podemos de corrupción por los casos de , o , los podemitas no pueden más que partirse de risa.
  9. Porque ha conseguido calar una idea muy poderosa:  «ya no es tiempo de debates. Es el momento de la acción». Han sustituido el debate por la difusión de mensajes cortos, directos y comprensibles. Y Podemos han entendido que ya no se va a debatir con El País bajo el brazo o habiendo visto el último debate de La 2. Han definido un círculo comunicativo virtuoso, simple y eficaz: de la difusión de mensajes clave sencillitos en TV a la repetición ad nauseam gracias a la simplificación de los 140 carácteres.
  10. Porque Podemos –creado por universitarios– sabe que el nivel educativo de este país es pobre. Y lo sabe tan bien que han hecho creer a su base que basta con leer las simpáticas (y breves) utopías de andar por casa de Stpehen como para autoconsiderarse un auténtico intelectual de izquierdas. Y porque sabe que la memoria es débil y manipulable. Tanto que hasta han hecho creer a muchos incautos que ETA no son terroristas o que la URSS es el germen del estado del bienestar.
  11. Porque Podemos ahora no tiene que demostrar nada y, sobre todo, no tiene nada que perder.
  12. Porque su propuesta se basa en desobedecer la dictadura del bipartidismo. Y eso, queridos, entronca directamente con esa gratificante, romántica y juvenil sensación de revolución.
  13. Porque la movilización doméstica -la que vota y decide- se siente más cómoda con aquellos que creen que han estado con ellos desde el principio. De hecho, cuando ven a un político de la «casta» en mangas de camisa intentando conectar con la gente de la calle sienten cierta repulsión por semejante oportunismo.
  14. Y porque Podemos ha modulado un discurso y un tono de comunicación tan cercano que parece estar interpelando a cada uno de nosotros con nombre y apellidos. Y, claro, cuando alguien te habla de una forma tan próxima y cálida te lo crees más. Mucho más.

Pleno al 15.

No importa que al final le acabes comprando a «Pablo Podemos» una granja de unicornios rosas que nadie ha visto. Su verbo es creíble y eso, en un país donde la ocurrencia populista vale más que una formación intelectual sólida, es imbatible. Pero, oh qué casualidad, lo de la formación intelectual sólida no se da en los rivales de Podemos: los políticos y estrategas de PP, PSOE e IU son mediocres, chapuceros e iletrados. Y así, todo  es más fácil.

Comparte este post.